Mi mirada extravía su curso. No hay foco posible ante la inmensidad. Suelto un suspiro rebelde con la intención de escaparme en él y me embarco con las rodillas raspadas y el corazón en un hilo. La noche es una mar en reposo, una mujer dormida en el regazo de Dios; me sigue a todas partes y me regala un rebozo estrellado. Ahora tengo el cielo en mis hombros, mil mariposas en mis pies y una amnesia temporal por exposición al sereno; es por eso que todas las cosas me gritan su nombre. De cualquier manera hay que hacer reir a las nubes para bautizar este mundo. Es una noche anónima, quizá mañana sea Navidad.
"Dicen que fue un traductor del griego quien le enseñó su mundo imaginario". Verónica del Mar. Silvio Rodríguez.
octubre 20, 2011
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
Nude, 1918 - Henri Matisse Entre mis muslos no cabe la menor duda... Ella quietamente se deslizó muy adentro, abrazada a una de mis lágrimas...
-
Alquilo horas que no me alcanzan Pido en préstamo momentos de concentración Soy voluntaria para apagar ruidos Persigo huellas pasadas de int...
-
Henri Fantin-Latour - Noche Se diluye la tarde poco a poco, tarareando una nostalgia antigua. Caen unas cuantas lágrimas por algunos ...

5 comentarios:
Cuidado con las exposiciones al sereno... todo de pende de cómo esté la noche, claro...
Saludos, Veronika
Un placer haber pasado de nuevo por tu casa. Estupendo post.
Saludos y un abrazo.
BELLA... :-)
J.
Hacer reir a las nubes para bautizar este mundo....
Desde hoy me declaro adicto a tus poemas asi como lo eres tu al aroma del café...
Un Beso.
Sólo pasaba a saludarte y desearte unas felices fiestas querida Amiga..
Hoy deseo para ti que la dicha no suelte nunca tus manos..
Te envío mi abrazo
de corazón a corazón..
Dani..
Publicar un comentario