octubre 10, 2011

Media Tarde

Imagen tomada de la Web

Se acerca la mitad de la tarde de la misma forma silenciosa en que se acerca la mitad de mi vida. Cosa que deduzco sin interés de acertar en el blanco, cual pitonisa amnésica. Tan callada me vuelvo a estas edades y en estas fachas, que escucho rodar estrepitosamente una lágrima por el pliegue de una arruga ufana por su futuro promisor. El silencio siempre me encuentra sola, y trato de evitarme tapando con harapos todos los espejos de la casa, perderme en cada hora que pasa, saltar desbocada al próximo segundo; dónde quedará mi cuerpo, se escuchará mi voz a través del minutero?, las horas acaso repiquen como lágrimas cayendo hasta mis entrañas.

Y sin embargo sonrío, no sé si sea felicidad o demencia esto que me estrecha en sus fauces para hacerme explotar con una cierta elegancia, como la del diente de león cuando lo acaricia el viento. Inesperado perfomance en una tarde madura que se desgrana generosa en la contemplación. 

Cansada de tanto rodar, me duermo en un instante y me despierto en tres; me doy cuenta que las ventanas están abiertas, que entró un ciclón o un hurón, que el tiempo se detuvo. 

Todavía es media tarde y estoy desnuda. 

2 comentarios:

alkerme dijo...

Destapando espejos la luz se reparte de mejor modo, se multipla por todos los rincones y desaparecen las sombras. La cicatriz se desvanece.

Abrazos, Vero

Anónimo dijo...

Intenso y sublime...Un huracan de sentimientos que gracias al leguaje impactas en mi subconsciente como antiguo recuerdo, penetras mis poros y me invitas a soñar...Eres enorme Vero.

Dirección

Imagen tomada de la Web   Por acá estaremos...  https://veronicaadiario.blogspot.com/