diciembre 30, 2011

Vorágine

Asumir la plenitud inconmensurable, la forma del universo sin fin, el destello oportuno e irrepetible, el recalcitrante poderío solar como un ósculo que nos devora con pasión para darnos el aliento dragón, fuego que destruye y reconstruye el imperio en heredad. Sístole, diástole, rotación y traslación. Sino, destino, vida, tierra, planeta, yo. Consonancia inequívoca, orden mayor, jerarquía admirable. Humilde punto de luz reconozco la grandeza cegadora de lo Supremo. Magnánimo abastecedor de providencias infinitas; que no cunda la especulación, escasez y desespero. Que madrugue el ansia sempiterna de saberes degustados como buen ron, que embriague de amor el cuerpo, alma y mente. Neuronas, sangre y corazón trabajad!, "en pensamientos, palabras y obras".  

1 comentario:

alkerme dijo...

Qué así sea!
Te deseo felicidad para este nuevo año, Verónica.

Un abrazo,

Dirección

Imagen tomada de la Web   Por acá estaremos...  https://veronicaadiario.blogspot.com/