julio 01, 2011

Desahogo

Higgs Donald - Fall leaf with rain drops
Y mientras el cielo se desahoga en lamentos, a veces más, a veces menos, me toca, no hay otra opción, ser su acompañante y no exactamente porque lo merezca, porque suena como arrogante decirse amiga del cielo. Es que estoy simplemente en una esquina de su confusión. Atravesada. Si. Por eso siempre me atropellan las palabras y prefiero no hablar. Callo. Por eso oigo al cielo llorar en esta esquina redonda, hinchada de agua. Dice tantas cosas. Le digo que despacito. Que si se priva no lo entiendo. Que me lo apunte. Y lanza un rayo certero. Oigo que dice que no es ningún trofeo. Veo a la gente pasar apurada verme a mí empapada, traduciendo, sin extrañarse de conseguir a cualquier loca en una esquina psicoanalizando al cielo.  

3 comentarios:

Verónica E. Díaz M. dijo...

Abrazos mojados y locos

Vero

alkerme dijo...

Creo que Cielo y Vero se desahogan...o sea, no se ahogan, sobreviven, viven, conviven...

Abrazos, también

David Cotos dijo...

me gusta la madurez del poema.

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