A mi Capitán
Sí, mi Capitán
A sus órdenes, mi Capitán
Verónica del Mar
Mece una inquieta brisa marina el velo que cubre mi cabeza y desde una botella me acaricia tu voz a la orilla del recuerdo.
El pergamino áureo se escapa de mis manos y corre a pegarse en mi piel. Me envuelve deliciosamente como un vestido tejido de constelaciones. ¿En dónde andarás mi Capitán?, ¿qué cielos son esos que inventas para hacerme navegar en el consuelo de tus promesas?. Llevo tanto tiempo perdida en este naufragio, vencida a mares, ahogada en brazadas infructuosas, agotada en hogueras nocturnas que chisporrotean todos tus nombres conocidos.
El resonar de las olas me abarca por espasmos. Vienes y te vas, vienes y te vas… Vienes, me mojas los labios en cruz, en ritual pagano, ceremonia íntima que deja constancia pétrea en fieles arrecifes de tu conquista; me abrazas el deseo en sal, para conservar el ansia perenne, intacta en su raíz, consagrada al vicio de anhelarte. Caminas sobre mis tormentas murmurando oraciones y conjuros, y caigo rendida al hipnotismo subyugante de tus intenciones justicieras contra el olvido pertinaz, invasor, circundante; esa desmemoria lívida que evapora juicios sanos en dentadas siniestras, que desperdiga rastros, rostros, cuerpos, exactitudes.
Mi Capitán, adarga labrada en el crepitar de un reflejo de luna febril, abrigo esparcido en el rumor incesante de las caracolas; aquí estoy, pedazo de tierra huérfano, aderezado con la terquedad retraída de la resaca, por los siglos de los siglos…

11 comentarios:
Surgió el tema con Mi Capitán, por la belleza de la canción de Silvio Rodriguez, a la que no le hago justicia, pero espero seguir en otros intentos...
Les debo las canciones de fondo, que se confabularon con las letras... una es por supuesto Verónica del Mar y la otra es un valse venezolano...
Abrazotes
en què aguas andara ese capitàn... alguna ola podria acercarlo...
senti mucha musicalidad en tus palabras, y al entrar a comentar quizas lo relacione con las canciones inspiradoras...
besotes!
Vero.
Navegar en el consuelo de las promesas es una peligrosa travesía, traicionera, llena de nieblas y dudas...
Yo ya no creo en las promesas, noooo.
Un beso, amiga.
Verónica del Mar:
Estaba al pie de un árbol, recostado, en esta isla, cuando escuché que del mar venían unas notas musicales. Por un momento sentí temor de que se tratara de una embarcación que estuviera en mi búsqueda para devolverme a la ciudad.
Me escondí detrás de una roca para observar de qué se trataba. De entre las olas vi crecer tus palabras y supe entonces que estaba a salvo. Y lo estoy. Estoy a salvo.
Tú, dueña del mar, has vuelto a encender la hoguera con que venceré al frío esta noche; tú, domadora de olas, has vuelto a decir la espuma con que mis manos acariciarán el cielo. Y en fin, tú, Verónica, una vez más pusiste orden en la música del mar.
Muchas gracias de todo corazón.
Un abrazo con mis brazos largos desde esta isla.
Yo también quiero ese mar que tu pintas...
Saluods y un besazo!
Hola ……………
Placer de leerte nuevamente,
Bonito poema nos regalas hoy¡
Gracias por tus palabras
Un abrazo enorme
y buen fin semana, AMIGA¡¡
Fede Hammelinn
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PARA ENTONCES:
Quiero morir cuando decline el día
en alta mar y con la cara al cielo,
donde parezca sueño la agonía
y el alma un ave que remonta el vuelo.
No escuchar en los últimos instantes,
ya con el cielo y con el mar a solas,
más voces ni pelgarias sollozantes
que el majestuoso tumbo de las olas.
Morir cuando la luz, retira
sus áureas redes de la onda verde,
y ser como ese sol que lento expira:
algo muy luminoso que se pierde.
Morir, y joven; antes que destruya
el tiempo aleve la gentil corona,
cuando la vida dice aún: "Soy tuya",
aunque, sepamos bien que nos traiciona.
Manuel Gutiérrez Nájera
(22 de diciembre de 1859 - 3 de febrero de 1895), escritor y periodista mexicano, nació y vivió en la Ciudad de México
tierra huérfana
que ansía
las hogueras del mar
... bello texto, Verónika
un beso
Bellísima simbiosis entre la descripción de ese "abrigo" del mar y el ser ansiado. Total maestría amiga.
Vino y besos
Veronika, es sublime lo que he leido. Tal vez sea porque el mar es mi vida y todo mi sueño, he leido tu escrito varias veces. Me envuelvo también en tu vestido tejido de constalaciones. ¡Ay! si pudieran ser verdad.
¿Te imaginas poder volar por las estrellas cambiantes?.
Sólo espero que la "orfandad" no dure ningún siglo...No es bueno tanto esperar.
Besos amiga mia
Tu bonito mar...
Siempre un gusto leerte.
Un abrazo.
Dani..
Navegar por estas aguas llenas de sentimientos han hecho que mi mente quede impregnada por los aromas del inmenso mar.Precioso .
Un besazo .
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