enero 18, 2007

The Kiss, 1907 - Gustav Klimt
Cuando no puedo con el peso de mi propia existencia imagino que en algún punto de nuestros mundos se intersectan, mi cabeza y tu hombro.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Decídete entre besos y abrazos porque los abrazos quizá abran algunas puertas que normalmente uno cierra. Oiste de lo de abrazos gratis? pilla este blog http://abrazosgratis.com.ve

Que estés bien. Me hiciste recordar ciertas cosas con Klimt porque ese afiche lo tenía alguien bastante excepcional y que por equis o por y está ahora lejos.

Dienekes dijo...

El apoyo . . cuan importante . . cuan necesario . . . cuan extrañado cuando no esta . . justo ene se moemnto que necesitamos ese hombro amigo, ese calor tranquilizador . . .

Verónica E. Díaz M. dijo...

Hola... :-) Bienvenidos Todos!

Ya los leí! :-)

Gracias por comentar!

Anónimo dijo...

en esto que siento en el pecho al leerte, por ahí se intersectan, amor

Anónimo dijo...

cuán cierto y necesario...

¿...? dijo...

Hasta que se genera la unión.

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