septiembre 05, 2012

Arqueología

Marc Chagall
Tus manos arqueólogas hurgan mis intersticios polvorientos. Yo no tengo nada que esconder. Mis ojos dicen mis verdades y mis besos se tragan las tuyas. Y este cuerpo, dolorido de soportar la intemperie, te agradece, a temblores, las amables caricias que recorren los restos de la reina que fui. ¿Es llanto, saliva, rocío, vino o milagro esta humedad? Afuera es una ilusión; quiero un telón con estrellas, un coro de árboles y un manantial. El mundo que se vaya a otro lugar. Aquí, tu presencia sanadora acontece en mi mórbida soledad para convertirla en pasado. Reclamo la amnesia con nueva voz. Y creo firmemente que todo va a estar bien, o no me importa. No sé. Pero tengo a tu cuerpo de testigo. Así es el amor en tiempo real; sólido y transparente, recóndito, urgente, gentil, desafiante, valiente... tú y yo, una metáfora. Abrázame fuerte, amor, no dejes que me ponga a levitar.

No hay comentarios.:

Dirección

Imagen tomada de la Web   Por acá estaremos...  https://veronicaadiario.blogspot.com/