abril 11, 2009

Silencio

Lilium-Casablanca-Sondra Wampler

El silencio desaparece cada mañana; se esconde en el segundero de un reloj caduco y desvencijado que tose las horas con senilidad. Juega conmigo a las escondidas, se duerme al terminar de contar “uno” y me deja perdida detrás de un chirrido. Me evade en las esquinas y alarga incertidumbres; hace que me vea y me reconozca, obligatoriamente.

El silencio provoca encuentros causales cronometrados y desencuentros desafinados, ascuas y náuseas, todo convergiendo en mi. Me repite necesidades evidentes en días feriados, convoca búsquedas frenéticas en espacios virginales, desgrana penas rojo granada.

El silencio aniquila espacios inoportunos, rebana pistas inconexas, arrastra señuelos de profecías deshabitadas. Me grita alientos sordo-mudos; pide paciencia perpetua, exige fidelidad ígnea, clama complicidad sanguínea.

Muerdo el silencio en la distancia, mendrugo glorioso que apacigua la sed - ¿fe?-. El silencio permanece en la espera.

5 comentarios:

Verónica E. Díaz M. dijo...

Saludos...

Espero visitarlos pronto...

Besitos y gracias por pasar

Anónimo dijo...

Escribes como los ángeles, querida Vero...

Celebro verte de nuevo por aquí, y que el silencio te siga esperando.

Besos.

Camille Stein dijo...

el silencio es la respiración

provoca, desgrana, arrastra, nos vive, nos abraza, espera, abre las puertas

un abrazo

Jorge Arce dijo...

El silencio te espera acurrucado en las esquinas; sobresale entre los ojos que te observan; intersecta tus caminos, en las encrucijadas y en las rutas cansadas. Un beso

alkerme dijo...

Pero bien mirado es sólo silencio...

Besos Veronika

Dirección

Imagen tomada de la Web   Por acá estaremos...  https://veronicaadiario.blogspot.com/